Es un componente del sistema de ventilación y aire acondicionado encargado de filtrar el aire que ingresa al habitáculo. Su función es retener partículas de polvo, polen y otras impurezas, contribuyendo a mantener un ambiente interior más limpio y confortable para los ocupantes. Está fabricado con material filtrante diseñado para permitir una circulación adecuada del aire y favorecer el funcionamiento del sistema de climatización.