Son componentes del sistema de frenado diseñados para generar fricción contra los discos de freno y reducir la velocidad del vehículo de manera segura y controlada. Están fabricadas con materiales resistentes al calor y al desgaste, lo que permite soportar las altas temperaturas producidas durante el frenado y proporcionar una respuesta de frenado eficiente. Su diseño contribuye a mantener un frenado estable, reducir los ruidos y favorecer la seguridad durante la conducción.